|
Una red sin cables y libre, al margen de compañías con ánimo de lucro y a la que pueda sumarse todo aquel que lo desee. Esa es la aspiración de los pioneros del Wireless, un proyecto altruista que hace temblar a los ejecutivos de grandes operadoras con intereses en tecnologías como UMTS o GPRS. No es para menos. Las redes libres permiten, por ejemplo, que un usuario pueda pasear por la calle al tiempo que mantiene una conexión desde un portátil o un PDA. Algunos ya auguran una red paralela a Internet, con un entusiasmo que recuerda a los primeros tiempos de las BBS.
El sueño Wireless
A primera vista, se trata tan sólo de una cifra: 802.11. Su significado, sin embargo, va mucho más allá. Ese número describe el protocolo de las tarjetas de red Wireless que hacen posible el sueño: toda una ciudad conectada gracias a una gran red sin hilos. Si despertamos de ese sueño, nos encontraremos con apenas algunas manzanas conectadas en pocas ciudades, pero el empeño de sus impulsores promete dar forma a una red de todos y para todos. Cada vez más comunidades de usuarios, en distintas ciudades, se unen al proyecto, con el afán de lograr una gran malla que proporcione cobertura en todo el país. RedLibre (www.redlibre.net) y MadridWireless (www.madridwireless.net) son la avanzadilla en España de este movimiento, inspirados en los éxitos cosechados en Seattle, donde ya funcionan redes libres sin propósitos comerciales. Sus usuarios se han liberado de los cables, y pueden recibir correo electrónico o navegar en Internet, aun paseando por la calle. Sólo necesitan un ordenador, ya sea de sobremesa o portátil, incluso un PDA. Una verdadera pesadilla para las expectativas creadas en torno a los servicios móviles de tercera generación. Sobre todo porque con las redes inalámbricas se alcanzan velocidades de 11 Mbps, cinco veces más de lo esperado para los dispositivos 3G.
Han nacido para liberarse de los abusos a que son sometidos por parte de muchos ISP, cuyos precios y servicios exasperan al más paciente. Los señores de Internet, como gustan llamarlos en la Asociación de Internautas, controlan los accesos a la Red e imponen sus condiciones, inaceptables para muchos. Baste el ejemplo de los contratos ADSL, para los que la mayoría de ISP imponen cláusulas abusivas, como la obligatoriedad de permanecer suscrito durante un año o dos, dependiendo del caso. Solución, una red libre construida por los propios usuarios y donde cualquiera pueda sumarse sin abonar una sola cuota. El movimiento recuerda al GNU, y comparte el objetivo de conseguir una tecnología accesible para todos, sin necesidad de bailar al son que marcan las multinacionales.
|
¡¡
ATENCIÓN !!
¡¡Nuevo libro a
la venta!!
Los Virus Informáticos (Nivel
Principiante)
Haz clic aquí
|
|
|
|
|
|
© Megamultimedia
SL 1999 - 2004
Revista Arroba
Todos los derechos reservados
|
|
|