 El
Sol de Ramsés:
Luz y sombra en Abu Simbel
Redescubierto para el mundo
en 1817, el Gran Templo de Abu Simbel, excavado en la roca viva
de la montaña por orden de Ramsés II, hubo de ser trasladado por
encima del sitio de su original asentamiento, hasta la cúspide de
esa misma cima, a fin de ser salvado de las aguas. El objetivo de
tamaño tour de force era conservar los curiosos fenómenos entre
la luz solar y el conjunto del complejo conseguidos por los antiguos
constructores.
La
fachada
El templo está orientado de norte a sur
y ligeramente desviado hacia el sur-surooeste, por lo que recibe
los rayos solares casi de frente a lo largo de todo el año y desde
que despunta el alba. El astro diurno primero que nada ilumina el
friso de cinocéfalos - que sumaban un total de veintidós en sus
orígenes - , que bordea la sección superior de la fachada.
|