 Percepciones
de la historia del Egipto faraónico
(Tercera Parte)
Tal como sucede en los
ciclos de vida, todo tiene un comienzo, un apogeo y un final. De
la misma manera sucedió con el imperio egipcio. Luego de un prematuro
desarrollo de la civilización del Nilo, hubo un período de esplendor
durante la Dinastía IV, más tarde llegó el final del Imperio Antiguo
y se instauró la anarquía en toda la región. Este patrón evolutivo
se repitió en ciertos momentos de la historia, incluso en Egipto
donde estaba la civilización más perpetua de la antigüedad.
Primer
Período Intermedio
Los sucesos que se presentaron luego de
la muerte del último faraón del Imperio Antiguo, Pepi
II, son extremadamente imprecisos arqueológicamente inclusive
si se toman en cuenta las narraciones de Manetón y se comparan
con las evidencias existentes.
Si se observan las últimas dinastías
del Imperio Antiguo se constata la necesidad de los monarcas en
legitimar sus reinados con alianzas y matrimonios que permitiesen
mantener un orden político-religioso que los mantuviese en
el poder.
Dicho orden quedó resquebrajado después de que Pepi
II murió y el territorio egipcio rápidamente quedó
dividido.
Hoy en día se entiende al Primer
Período Intermedio como una brecha caótica entre el
Imperio Antiguo y el Imperio Medio. Efectivamente esto es cierto
pero preferiblemente debe ser visto como un momento de metamorfosis
entre los dos imperios en el cual se desembocaron una serie de hechos
que rompían con el orden tradicional de las cosas.
Esta época de cambios trajo consigo
un período de sufrimiento a múltiples niveles, principalmente
el social y político.
Para
profundizar en esta etapa tan importante de la historia de Egipto,
nos basaremos en algunas fuentes antiguas de distintos orígenes
aunque en muchos de los casos nos encontraremos con que la documentación
sobre algunos faraones es irrisoria.
Antes de comenzar me permito decir que el
Primer Período Intermedio afectará incluso la forma
en que esta serie de artículos titulados Percepciones de
la Historia del Egipto Faraónico se ha venido desarrollando
ya que en muchos casos será imposible precisar como lo hemos
hecho anteriormente, una descripción cronológica de
los hechos que cada faraón protagonizó en un espacio
de tiempo determinado.
La explicación de esta anomalía
es sencilla; las fuentes de información no nos permiten establecer
en todos los casos un orden exacto de reinados y sucesos para este
período que duró alrededor de ciento treinta y cinco
años.
|