| Desde Egipto y de entre la
bruma de los tiempos, han surgido figuras sorprendentes como Merytneit,
la primera mujer que asumió el trono de los faraones en una
época de crisis. Otras no son de carne y hueso, aunque tampoco
dejan de asombrarnos, como el dios-pigmeo Bes, un posible antecedente
de Medusa y las gorgoneia clásicas. La Biblia y los faraones
no están ausentes entre los documentos y los personajes que
han entrelazado sus destinos para forjar la historia del Medio Oriente.
Una historia que nos permite tener atisbos de ella y nos procura "percepciones"
de lo que fue gobernar en el valle del Nilo hace miles de años.
La crónica de una vida en la que no todo era paz y felicidad;
como humanos que eran, los egipcios no escapaban a la regla natural
y, para ellos, al igual que para nosotros, la noche era el momento
del crimen, el robo y el asesinato. El antiguo Egipto tuvo de todo;
de todo lo que puede encontrarse en la superficie y el bajo mundo
de cualquier otra civilización de la Humanidad. Con la diferencia
de que su influencia y atractivo para Occidente ha superado con mucho
a la de cualquier otra. |