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Al rescate de la antigua Menfis
Desde noviembre de
2001, el Instituto Ruso de Egiptología de El Cairo se encuentra
llevando a cabo la exploración intensiva de una amplia área
adyacente a la actual villa de Mit Rahina, que formaba parte de
Menfis, la capital del Egipto faraónico. El pasado mes de
marzo, el Dr. Alexi Krol se ha explayado sobre las tareas realizadas
hasta hoy y los planes futuros.
Rememorando las primeras épocas,
Krol se refirió al carácter puramente geológico
de la primera misión, integrada por especialistas cuya tarea
fue determinar el curso del Nilo que vira hacia el oriente, descubriendo
que, "cuando el río alcanza la elevación conocida
como el Palacio de Apriés, cerca de Mit Rahina, se divide
en dos partes que fluyeron alrededor de ella hasta que se formó
una isla en tiempos de Amasis, el faraón saíta. En
esos días, la isla luciría algo así como la
Cité de París o la Guezira en El Cairo".
De la otrora gran urbe faraónica
casi todo ha desaparecido a la vista del visitante casual, excepto
el Palacio de Apriés, una especie de plataforma reforzada
con celdas rellenas de escombros y deshechos domésticos.
Sobre ella, se alzan las ruinas de una vasta edificación
atribuida a ese faraón del Período Saíta.
En realidad, hasta el momento se ha excavado
poco más del 10 % de la superficie de la ancestral ciudad.
Y es que Menfis nunca ha llamado la atención de las instituciones
como un lugar potencialmente viable, aunque se hayan elevado voces
de advertencia por su salvación.
A pesar de su indudable atractivo como yacimiento
arqueológico - urbanización enorme y varias veces
milenaria -, tan sólo una ínfima parte de su sector
central ha recibido alguna esporádica atención. Debido
a que la antigua Menfis ha sido relegada durante tantos años
por los excavadores y las autoridades, el lugar se ha vuelto una
verdadera "tierra de nadie" sometida al pillaje de monumentos
y a servir de descampado para arrojar deshechos.
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