"¿Puedes creer
en verdad que los miles de años que hicieron el pasado de Egipto
se hayan desvanecido, como un sueño, sin dejar huella?",
decía el personaje en la novela "El espíritu de
un pueblo" de Tawfik el-Hakim (1898-1987), uno de los más
prominentes escritores egipcios modernos, repitiendo una pregunta
que muchas personas todavía se hacen hoy en día, ignorando
cuanto el antiguo Egipto ha legado a Occidente desde su redescubrimiento
por los europeos del siglo XVIII. Tal es la magnitud de esta herencia
que, por lo general, se pierde de vista todo lo que realmente le debe
la "civilización occidental" a los milenarios habitantes
del valle del Nilo; así como en qué forma semejante
reservorio de experiencia y conocimiento humano llegó a extenderse,
con notable influencia, por el continente europeo y aún allende
los océanos.
Muchas veces, como ocurrió con la séptima
campaña de los Cruzados, el contacto con Egipto no fue amistoso
pero reveló un mundo de maravillas que no ha dejado de fascinar
desde entonces. A la pregunta de el-Hakim, entonces, podemos responder
que, como si se tratara un sueño interminable, el pasado de
Egipto no se ha desvanecido sin dejar huella. |