 El
rol de los sexos en el antiguo Egipto:
Perspectivas desde el Mito, la Literatura y la Sociedad
Esta nota se enfoca en
aspectos sutiles, multivalentes y hasta paradójicos de la identidad
y rol de los sexos en la civilización egipcia antigua, más que en
los roles tradicionalmente "mundanos" que son fácilmente reconocibles
en su arte. Los temas que se destacan han sido seleccionados del
universo de los mitos, los tesoros de la literatura y algunos aspectos
intrigantes de la realeza y la gente del común.
Cosmos y Creación
Nuestra exploración comenzará
con el Cosmos Pre-existente. De acuerdo a la tradición de
la ciudad de Hermópolis en el Egipto Medio, el "caos"
pre-existente comprendía cuatro parejas de elementos cósmicos
masculino-femenino, a las que se conoce con el nombre de Ogdóada;
viz., Heh y Hehet (Infinitud masculino-femenino), Keku y Keket (Oscuridad
masculino-femenino), Nun y Naunet (Abismo Acuoso masculino-femenino)
y Amun y Amunet (Invisibilidad masculino-femenino).
Junto con este "caos" diferenciado, la religión
egipcia presenta dioses demiúrgicos que son auto-creados
o auto-generados, tales como Atum de Heliópolis. El demiurgo
crea a la primera pareja de deidades masculino-femenino, por estornudo,
escupitajo o masturbación, o mediante alguna otra forma de
auto-fertilización.
La
mano del demiurgo se identifica con una diosa ("mano",
dyeret, es una palabra femenina en egipcio). Así, los antiguos
egipcios tenían el concepto de un demiurgo inclusivo, que
comprendía lo masculino y lo femenino y que tenía
un aspecto andrógino, aunque fuera un "dios" y
que fuera visto principalmente como masculino. Su descendencia,
la primera pareja dios-diosa, produce otra pareja y así sucesivamente,
teniendo sexo.
|