El Heavy Metal no ha muerto
Una nueva era en la estética
de Apple ha comenzado. Atrás están quedando los
diseños basados en policarbonato, siendo éstos
relegados al nivel de la gama doméstica. Ahora por lo
que hay que suspirar y babear es por los metales bruñidos.
Ya teníamos desde hace tiempo los PowerBook Titanium,
aunque perdieron fama con el problema del desgaste. Ahora Apple
apuesta fuertemente por el frío metal, esta vez el aluminio,
para cubrir sus más preciadas obras.
Desde el principio los Mac fueron diferentes, entre otras
cosas, por tener las carcasas de plástico más
elegantes y refinadas que las cajas de metal de los PC. Pero
ahora, Apple ha apostado por el metal, aunque lo prefiere
crudo, apenas tratado y sin pintar. Más líneas
rectas y diseños más agresivos como el del PowerMac
G5 dan una impresión más seria y profesional
que la anterior etapa "colorines iMac".
Y Mac OS X, este cachorro de sistema operativo, también
está cambiando a la par que los diseños de Jonathan
Ive cambian de moda. Ya hubo un ligero repaso del aspecto
gráfico en la actual versión de Mac OS X, 10.2
Jaguar. Y desde hace un tiempo Apple estaba jugando con el
aspecto de metal bruñido, que algunos recordarán
que no nació con iTunes, sino con el reproductor QuickTime.
En la siguiente versión mayor del sistema operativo
UNIX más famoso (10.3 Panther) este aspecto, además
de utilizarse en un mayor número de aplicaciones como
el Finder, se ha infiltrado en el interfaz original de Mac
OS X, denominado Aqua. Las líneas horizontales desaparecen
o se difuminan casi por completo, en general se adopta un
tono más gris y más serio.
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