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A todas partes
El desafío de la informática
de consumo se resume en dos conceptos, portabilidad y conectividad.
No son dos conceptos nuevos, en absoluto, ni nadie descubre
algo de lo que no se haya hablado o investigado, pero está
claro que es el camino a seguir. Hace unos años nos dimos
cuenta de que lo importante no era la potencia de nuestros ordenadores,
ni la monstruosidad de placas con todo tipo de componentes y
tarjetas integradas, sino la forma de usar esa potencia de forma
racional y realmente útil. Y nada mejor que canalizar
la potencia en alza que dotarla de portabilidad y conectividad.
Precisamente ahí Apple tiene mucho que decir. Este mes
dedicamos especial atención a las soluciones portátil
de la manzana, que han estado entre los mejores lanzamientos
del pasado 2003, y que abren nuevas posibilidades para 2004.
Los modelos iBook y PowerBook que comentamos en esta entrega
de TodoMac solucionan con creces muchas de las necesidades,
además planteando una cuestión que va a ser muy
recurrente: si los portátiles resultan ser más
eficaces que los modelos de sobremesa, ¿qué futuro
tienen éstos, que no sea reducir sus dimensiones y mejorar
prestaciones en cuanto a empleo de energía y reducción
de ruidos, por ejemplo? Puede que el futuro, pero el futuro
de verdad, sea confiar en modelos portátiles como los
que estamos viendo ya estos días, con características
impresionantes, y con las ventajas añadidas de la misma
naturaleza de ser portátiles, y con una acentuada conectividad.
Los portátiles han aprendido mucho y rápido, ahora
les toca a los ordenadores de sobremesa, y sus soluciones deberán
ser bastantes más que un simple monitor plano o periféricos
ópticos sin cables. |
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